Confesión

Soy más que unas cuantas noches, más que un par de panes sin café sobre la mesa y hojas empolvadas. Soy lo que deseo intentar con el tiempo; gastarlo, aprovecharlo, estrecharlo entre nuestros cuerpos, por poner un ejemplo.

No me conozco tal sonrisa, la que está sin razón, la que es sincera. No atisbo la magia de lo apacible y misericordioso, ni entablo conversaciones con el del espejo que, pudiera solo desaparecerlo, pero me agrada la forma en la que calla y se está quieto esperando.

Soy más que la fusión gastada de espacios y momentos, incluso más que la inapetencia del cotidiano placer de compartir y mirarte.

Soy más que el vacío y la elección que no puedo hacer, porque no se elige al amor, porque no se te elige, porque ya estabas aquí, desde antes que yo sea.

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