Devoción

Date prisa amigo, está amaneciendo y ya vienen. No tengas miedo. Por supuesto que duele, pero no hay mérito en lo fácil. La peor parte es instantánea, a los pocos minutos ni si quiera sentirás cuando hagan el zigzag en nuestro cuerpo. Recuerda que es nuestro dios y necesita nuestras vísceras. Bendito sea nuestro creador cuya voluntad recae sobre nosotros para cumplir el propósito de su plan perfecto, en él no hay banalidad ni insensatez, es justo, bondadoso, el dolor de esta vida vale la pena si soy su elegido. Ahí viene con su precioso hijo, silencio.
— Teddy, avísale a tu mamá que encontramos las calabazas perfectas para la entrada.
— ¡Genial! ¡Será el mejor halloween!